
Recordaba con ansias de volver al pasado aquella vez en el Banco Popular cuando Violeta lo miró por primera vez a los ojos mientras su boca paciente gritaba:"próximo en fila"...Su corazón retumbaba en el pecho como una rumba en Puerta de Tierra. Así que cada vez que podía, volvía al banco sólo para ver a Violeta. Un día, un miércoles, cerca del medio día, volvió al banco como de costumbre, y no la vió. Era el horario de Violeta e inexplicablemente ella no estaba allí. Preguntó en información y le dijeron que no le podían dar ese tipo de información personal... Así que enfurecido le pidió a la teller que cancelara su cuenta.
Dinero en el bolsillo, salió del banco llorando, cegado por el sol de mediodía e inundado por el dolor de la incertidumbre de no poder ver a Violeta, volvió a su Camaro del 83 que olía a gasolina por dentro, se fue por el Auto Banco del mismo banco, esperó 45 minutos para que le llegara su turno y cuando por fin llegó su momento, llenó una hojita de depósito con una nota que decía:"Violeta te amo" y la metió en la cápsula. Arrancó con mucha velocidad y cayó en la avenida, en el carril de la AMA y la Metrobus II se lo llevó enredado.






